Receta original aquí
Ingredientes:
200 g de espinacas congeladas
30 g de pasas sin pepitas
125 g de queso gorgonzola
120 g de harina de trigo
50 g de mantequilla
50 g de AOVE
900 ml de leche entera
Sal
Harina (para el rebozado)
Pan rallado (para el rebozado)
2 huevos XL
AOVE
Preparación:
- Cocer las espinacas en un cazo con agua hasta que estén tiernas. Escurrir bien en un colador, presionando para suelten el agua.
- Hidratar las pasas en un cuenco con agua durante unos cinco minutos. Escurrir.
- Picar las espinacas y las pasas, con un robot o con un cuchillo. Deben quedar muy finas. Reservar.
- En una cacerola calentar el AOVE con la mantequilla a fuego suave. En cuanto la mantequilla funda, añadir el gorgonzola y mantener un fuego suave. Cuando el queso funda, añadir la mezcla de espinacas y pasas, y la harina y mezclamos bien.
- Agregar toda la leche de golpe. Sazonar al gusto. Cocer a fuego medio-bajo, removiendo continuamente, durante 30-40 minutos o hasta que la masa adquiera cuerpo y espesor.
- Cuando esté lista, verter en un recipiente alargada y cubrir con papel de film en contacto con la bechamel para que no forme costra. Esperar a que enfríe antes de meter en la nevera, donde reposará mínimo 4-5 horas.
- Rebozado. Preparar tres platos hondos, uno con harina, otro con los dos huevos batidos y otro con abundante pan rallado.
- Dar forma a las croquetas con ayuda de dos cucharas.
- Pasar cada croqueta por harina, huevo y pan rallado (en ese orden), asegurando que quedan bien cubiertas para que no se salga el relleno al freírlas.
- Dejar secar el rebozado de las croquetas unos 15-20 minutos.
- En un cazo calentar abundante AOVE a 180 ºC. Freír las croquetas de pocas en pocas hasta que estén doradas. Retirar del aceite y escurrir el exceso de éste sobre un papel de cocina antes de servir.